El Río ORZA, nombre ibérico prerrománico que significa río frío, conocido también, como Oca u Otza con una longitud aproximada de 13 Kms. Es la suma de los cauces de Valcarque y de Salceda, entre sus afluentes destacan el río Cosoya que se une en el centro del pueblo con el Frañisquera que desciende de Cuénabres y el río Tuerto que baja por el valle del Pontón. Desemboca el río Orza en el pantano por Vegacerneja.

Los cauces son bastante importantes para que sus gentes utilicen su ingenio para regar sus campos y sus tierras. Los ríos que la madre naturaleza nos dio, todos los que la amamos, sabemos que son el alma de los valles. Ellos nos conducen por sus valles y nos enseñan su naturaleza brava, la sinfonía de sus peñas, sus paisajes y se convierten en el mejor sendero para penetrar en sus secretos que son muchos. El ruido de sus aguas limpias y claras producen una sensación de bienestar, y al beberla nos purifica el cuerpo y el alma, crea un ambiente tan puro, tan salvaje y a la vez tan sombrío que parece que nuestros antepasados nos cubren con sus pensamientos, sus almas. Si un día decidís realizar la experiencia de recorrer los ríos de Casasuertes, no se os olvidará nunca y como ahora tenemos la suerte de poder plasmarlo en película, diapositivas o fotos, estoy segura que no van a caer en saco roto, la vais a difundir y recordar esa experiencia con los amigos.

El Esla es el primero de los ríos de León. 

El más largo, el más célebre, el de mayor caudal. Es un río poderoso y elegante que nace a la sombra de los Picos de Europa. Es el viejo Astura que llamaron los romanos, espina dorsal del país de los astures, antepasados de los actuales leoneses.

Como sucede con todos los grandes ríos, sus fuentes están ocultas: cien regatos y arroyos se disputan el honor de alumbrarlo. Los cauces son bastante importantes para que sus gentes utilicen su ingenio para regar sus campos y sus tierras.

Los ríos que la madre naturaleza nos dio, todos los que la amamos, sabemos que son el alma de los valles. Ellos nos conducen por sus valles y nos enseñan su naturaleza brava, la sinfonía de sus peñas, sus paisajes y se convierten en el mejor sendero para penetrar en sus secretos que son muchos.

El ruido de sus aguas limpias y claras produce una sensación de bienestar, y al beberla nos purifica el cuerpo y el alma, crea un ambiente tan puro, tan salvaje y a la vez tan sombrío que parece que nuestros antepasados nos cubren con sus pensamientos, sus almas.

Si un día decidís realizar la experiencia de recorrer los ríos de Casa suertes, no se os olvidará nunca y como ahora tenemos la suerte de poder plasmarlo en película, diapositivas o fotos, estoy segura que no van a caer en saco roto, la vais a difundir y recordar esa experiencia con los amigos.