LAS  VIVIENDAS POR DENTRO EN CASASUERTES

 

En 1880 para los habitantes de Casasuertes las viviendas y establos tenían techo de paja, no tenían salida de humos, las más antiguas eran viviendas y establos de un solo bloque. Por la misma puerta entraban las personas y los animales, sin embargo tenían bastante superficie, de 300 metros o mas, tenían una planta sola. Los muebles, las mesas, las camas, las lacenas, las arcas, y todo lo que tenían las casas por dentro, tenían su especial explicación. El escaño era un mueble para sentarse y a veces servía para dormir.

Tenía respaldo y dos peldaños laterales, pegollos. Formaba, así, un recinto agradable para estar. Era el asiento preferente de las visitas. Tenia adosada a los pegollos una barra a cada uno y a los que se unía una tabla que formaba así una mesa giratoria hacia arriba. Se bajaba para las comidas y se subía sin ocupar sitio. Se llamaba la mesa del escaño. También se utilizaban otras mesas de tres y cuatro patas para comer y luego se retiraban. El hogar era un castro de cuatro piedras y un pequeño hoyo donde se hacía fuego con leña.. En estas cocinas había la masera para hacer la masa del pan y al lado la boca del horno para cocerlo. Las mujeres que hacían el pan, cada ochos días, percibían al oído cuando la masa había fermentado bastante y lo mismo por visión sabían cuando el horno estaba caldeado a punto para cocer el pan y lo mismo para sacarlo.

En el alto de la cocina había unas vigas de madera que llamaban parihuelas donde se colgaban para curarlas piezas de carne de la matanza. En otras dependencias estaban las camas de madera con somier de cordeles y sobre estos el jergón de paja o de hojas de maíz. Luego sábanas de lino y las mantas de lana tejidas en el país por el sayal. Encima una manta mejor, de colores a cuadros, que llamaban cobertor. Las arcas eran unos muebles necesarios y útiles, donde se guardaban las ropas (arca de ropa) o donde se guardaba los víveres de uso diario (arca de pan). Había lacenas en las paredes con varias dependencias.

En la cocina estaba el vasar, donde estaban: los platos, vasos, cazuelas, calderas de cobre y la esptera para los cazos también de cobre que las amas de casa tenían especial interés en tener muy brillantes acreditando así, su categoría de limpieza. El lavado de ropa se hacía semanalmente por medio de la colada. Puesta toda la ropa en una cesta se le ponía por encima un paño de lino llamado coladero y a través de él se echaba una capa de ceniza y sobre la ceniza agua muy caliente que pasaba con los productos de la ceniza a través de la ropa dejándola limpia. Después han ido perfeccionando el procedimiento.